Me parece increíble el poder que tiene la palabra "gracias". Es una palabra que solemos decir a diario y no nos cuesta ningún trabajo decir, pero en la mayoría de las ocasiones no nos sentimos realmente agradecidos sino que lo decimos como algo educado.
Ayer fue un día especial para mi y te sorprenderá leer que fue el peor día que recuerdo desde que me he cambiado de ciudad. Desde que me levanté me salió todo mal. Cuando tuve que impartir clase, me salió también fatal pero al terminar la clase, cuando una de mis alumnas vio lo mal que estaba me dijo la palabra mágica: "gracias". Casi lloro de pura emoción. Sé que esa alumna realmente lo sentía. No hay nada como que te digan "gracias" para mejorar tu día y hacer que empieces a contemplar las cosas desde otro punto de vista.
Desde la pequeña habitación en la que me encuentro te animo a decir "gracias" cuando realmente lo sientas porque harás a la otra muy feliz, así que yo aprovecho para decirte GRACIAS:
·Gracias por leer esta entrada y dedicarme unos minutos de tu tiempo.
·Gracias por creer en las cosas que crees y hacer que este mundo sea un poco más divertido.
·Gracias por hacerme feliz a tu manera aunque seas un/a completo/a desconocido/a para mi.
·En definitiva,
gracias por ser tú.